El Imperio en el apogeo de su poder (1580-1589)

En 1580 Felipe II era el monarca más poderoso de su tiempo, sus reinos se extendían por todos los rincones del mundo conocido en lo que fue el mayor de los imperios jamás creados. Era la primera vez que un monarca reunía todos los reinos de la península, incluido Portugal.

Muchos de sus contemporáneos consideraban a Felipe II como el artífice de la monarquía universal. Había logrado estabilizar el Mediterráneo tras sucesivas victorias y tratados con el Imperio Otomano; las provincias más ricas de los Países Bajos se encontraban pacificadas y bajo su control; se habían conquistado las lejanas islas Filipinas, así llamadas en su honor; en el Virreinato de Perú se había conseguido doblegar la resistencia inca y se había fundado la ciudad de Buenos Aires; desde el Virreinato de Nueva España partían exitosas expediciones hacia los territorios al norte del río Grande; Portugal proporcionó a Felipe II territorios en la costa africana, en India, Indonesia y China. El Imperio Romano cabía en una esquina de las inmensas posesiones de Felipe II.

Los territorios americanos

Entre 1560 y 1570 se extendió entre los quechuas de Perú un movimiento de carácter milenarista conocido como Taqui Onqoy. Este movimiento predecía el inminente regreso de los antiguos dioses que vencerían a los cristianos. El movimiento fue cobrando fuerza hasta convertirse en una auténtica sublevación indígena contra los españoles.

tupac amaruEn 1572 el virrey Francisco Álvarez de Toledo aplastó a los indígenas y ejecutó al último de sus líderes, Tupac Amaru. Pero el descontento con el gobierno se extendió a los españoles, entre los que aparecieron voces proféticas que predicaban la pronta aniquilación. El dominico Francisco de la Cruz aseguraba en Perú que en sus sueños proféticos se le había anunciado la destrucción de España. Francisco de la Cruz criticaba que los políticos españoles sólo estaban preocupados en la obtención de riquezas y no en el buen gobierno. En 1575 fue detenido por la Inquisición y tras tres años de arresto fue quemado en la hoguera.

En 1579 fray Luis de León acusó a los colonos de estar: "cometiendo grandes asesinatos y exterminando pueblos y hasta razas enteras".

Felipe II estaba informado de estos acontecimientos, pero su política se limitó siempre a preservar el orden y tratar de legislar con justicia. No tomó parte en las disputas sobre América, pero sus leyes, emitidas desde España, tuvieron un carácter progresista y estuvieron encaminadas a la protección de los indígenas. El Rey confiaba en la labor de los virreyes para gobernar territorios tan lejanos.

La introducción de la Inquisición en 1571 aseguraba la protección de la fe. El 13 de julio de 1573 Felipe II emitió la Ordenanza sobre los descubrimientos por la que prohibía nuevas conquistas en América y marcaba los objetivos de la expansión del cristianismo y la protección de los indígenas. Para la redacción de esta ley se usaron los escritos y las ideas de Bartolomé de las Casas. Desde este momento, los dominios españoles en América tenían unas fronteras establecidas y sólo los misioneros podrían traspasarlas, acompañados de militares si fuera necesario.

La leyenda negra

La imagen negativa más poderosa de Felipe II ha sido transmitida a través de la así llamada Leyenda Negra. Una parte de esta leyenda se basaba en las acusaciones a Felipe de crímenes "personales" tales como el asesinato de su hijo don Carlos, de su esposa Isabel de Valois y del secretario Escobedo. Pero no se ha encontrado evidencia sustancial que justifique estas acusaciones. Curiosamente, la supervivencia de la leyenda sobre don Carlos se debe a la popularidad de la ópera de Verdi.

La otra parte de la Leyenda Negra que implica a Felipe II es su posible responsabilidad personal y directa en todos los errores y crímenes cometidos por el imperio español y por la política religiosa española. En estos crímenes se incluirían los sufrimientos de la población indígena de América (tema de las protestas de Bartolomé de las Casas), la ejecución de protestantes en España (tratada por el exiliado Reginaldo González Montano), la ejecución de los acusados de rebeldía bajo el régimen sangriento del duque de Alba en los Países Bajos. Este tipo de acusaciones son difícilmente rebatibles y continúan siendo la principal base de las críticas que se dirigen contra el rey.

Referencias:
http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=felipe-ii-rey-de-espanna
http://www.elmundo.es/magazine/num124/textos/felipe3.html